Un diagnóstico de Síndrome de Down en el embarazo... y el resultado fue un milagro.
En medio de la incertidumbre y la recomendación de terminar el embarazo, la Pastora Zihara tomó una decisión radical: descansar en Dios. Escucha este poderoso testimonio sobre cómo enfrentar el dolor de un diagnóstico, por qué es vital transformar las lágrimas en acción y cómo Dios puede usar una herida para catapultar a una familia a su propósito. Entiende por qué el amor incondicional es el mejor ambiente para recibir un milagro.
La violencia en EE.UU. por las redadas de ICE
“Nunca digas Nunca”
Viviendo en Avivamiento
¿A Dios le importa cómo visto?
Ni feo, ni pobre, ni viejo