"A veces el error es dar el pescado y no la caña. Hay que enseñar a pescar, aunque eso implique incomodidad momentánea en la relación."
El mensaje de Luzmar Morales es un llamado sereno y firme a no detenerse ante la adversidad. Recalca que la preparación, la perseverancia y la disposición para aprender son los ingredientes que permiten transformar crisis en plataformas de crecimiento. Ver la vida como un laboratorio, cultivar curiosidad guiada por el Espíritu, rodearse de personas que inspiran y actuar con fe son pasos esenciales para reinventarse.
Aceptar el cambio, usar las herramientas que se han recibido y enseñar a otros a ser autónomos son actitudes que honran tanto al crecimiento personal como al propósito divino. Luzmar deja una invitación final: permanecer en movimiento, porque lo que está tras la curva puede ser grande y viene en el nombre de Dios.
La libertad nace cuando cedemos
Culpa y Vergüenza, El Arma del Adversario, Sabotear al Creyente!
No pasará nada
Actualización en cuanto a la que acontece tras al arresto de Maduro
Nuestro valor en Cristo