Los peligros de participar en conversaciones negativas
Argumenta que estas conversaciones pueden corromper los buenos hábitos y desconectarnos de Dios. Hacen hincapié en la importancia de ser selectivos con las conversaciones en las que participamos y la necesidad de evitar aquellas que son tóxicas o improductivas. También destaca la importancia del silencio y la necesidad de cultivar un espíritu de discernimiento.
La violencia en EE.UU. por las redadas de ICE
“Nunca digas Nunca”
Viviendo en Avivamiento
¿A Dios le importa cómo visto?
Ni feo, ni pobre, ni viejo